Eduardo Vizcaíno | Experto en ventas
Sé tú mismo

Septiembre siempre ha sido un mes propicio para la búsqueda de empleo. El parón que supone el mes de agosto, se compensa con una febril actividad reclutadora por parte de las empresas que quieren comenzar el nuevo curso laboral cubriendo sus necesidades de crecimiento.

Si te encuentras en ese momento en el que deseas incorporarte al mundo del empleo, o estás buscando un nuevo rumbo en tu carrera profesional, no cabe duda que septiembre es el mes adecuado para hacerlo.

Pero, cuando te enfrentes ante la tarea de participar en los diferentes procesos de selección a los que envíes tu historial profesional, no dejes de tener en cuenta alguna de las recomendaciones que, a continuación, te expongo:

• Lee bien la solicitud: confirma que tu perfil profesional se ajusta al anuncio en el que lo solicitan. Si existe algún requisito que no cumples, mejor no lo envíes. El “por si acaso” no sirve.
• Un solo Currículo Vital, en Castellano e Inglés: no lo cambies según la entrevista a la que acudas. Prepáralo para todas las que vayas a tener, y defiéndelo con argumentos impactantes, serios y, sobre todo, coherentes. Improvisación, la justa.
• Tranquilidad: no te pongas nervioso si ves que envías muchos curriculum y no te contestan. No eres el único que está buscando un empleo. Otros pueden ajustarse más al perfil demandado.
• Entrénate en la entrevista: te pueden llamar para participar en procesos en los que el puesto que te ofrecen, una vez que te informan del mismo, no es el que deseas. No te preocupes. Sigue en ellos hasta el final y entrénate en las entrevistas de selección. Te ayudarán a perder el miedo y cuando llegue la que te interesa de verdad, habrás ganado práctica.
• No mientas: como dice el viejo refrán, antes se coge a un mentiroso que a un cojo. Piensa que estás frente a un profesional de la selección que está acostumbrado a contrastar los datos y sabe asociar preguntas trascendentes con otras que no lo parecen tanto y que, sin embargo, están cargadas de información.
• Paciencia: según vayas avanzando en el proceso, las distintas partes del mismo se irán complicando y tendrás que hacer pruebas y entrevistas. Afróntalas con optimismo y serenidad. Las prisas son malas consejeras.
• No pienses sólo en el dinero: todo trabajo debe tener su justa correspondencia salarial, pero ello no debe ser motivo de controversia. Y mucho menos, al inicio del proceso. En su justo momento se hablará del salario, que no parezca que es lo único que te interesa.
• Mira a los ojos: es señal de sinceridad y de seguridad en uno mismo. No tienes nada que ocultar, todo lo contrario.

Y por último, como recomendación final, SE TU MISMO.

No intentes cambiar las cosas. Somos como somos. Ante todo, naturalidad y sinceridad. Ganarás mucho más mostrándote ante el entrevistador profesional como eres tú en realidad que si pretendes aparentar ser otra persona.

No te olvides que el encargado de la selección, el consultor ante el que vas a explicar tu trayectoria profesional y vital, está preparado para saber si estás diciendo la verdad o estás queriendo ser lo que no eres.

Además, y no lo olvides, en muchos procesos de selección se utilizan pruebas psicotécnicas cuyos resultados son contrastados durante la entrevista.

Se tu mismo. Seguro que tienes muchas aptitudes necesarias para la empresa que está buscando profesionales con ganas de trabajar, formarse, crecer y triunfar en un mundo altamente competitivo.